Este fenómeno que vivió particularmente Colombia, influenciado por diferentes países, culturas e incluso religiones, hace que el país tenga todo un collage de colores, imágenes, formas y modelos en una misma región y en todas las regiones que componen este territorio. Así entonces, encontramos construcciones góticas que se pueden ver en los arcos y bóvedas en iglesias, así mismo existen varias iglesias de aspecto románico. Por otro lado, el barrio la Candelaria, en el centro de Bogotá, mantiene en sus calles y estructuras intactas traídas y construidas a nombre de la corona española, que hizo de Bogotá su escenario principal en el dominio de la Colombia del siglo VXIII y XIX.
Estas edificaciones, en su mayoría fueron construidas para albergar importantes administraciones y sedes políticas, judiciales, culturales, artísticas y religiosas. En la actualidad, muchas de estas construcciones se mantienen en pie, otras han cedido su espacio para la hoy conocida arquitectura moderna, y el resto han sido restauradas y hoy día prestan el mismo servicio de hace más de un siglo, y otras se han convertido en edificaciones más útiles para la sociedad, como museos, bibliotecas y teatros.
Esta influencia de la arquitectura externa en el país no sólo influyo en su modelo de construcción, esto también provocó el asentamiento y la posterior secularización del país. Medellín, y Bogotá, recibieron la mayor población mediante el fenómeno de colonización y de desplazamiento voluntario y forzado en un periodo más contemporáneo. Por esa razón, en esta publicación, muestra dos de cientos de edificaciones históricas de las dos ciudades capitales del país. A través de una comparación del antes y del después, usando cuatro fotografías, dos de lo que hoy es la Academia Colombiana de Historia en la capital de la República, y la Casa del Águila Descalza, en Medellín.
Casa Medina – actualmente Casa del Águila Descalza
Esta construcción fue levantada en 1916 por uno de los primeros arquitectos de la ciudad de Medellín, el señor Tulio Medina, quien por encomienda de su hermano Heliodoro Medina construyó la casa para usarla como vivienda de la familia Medina. La casa fue construida en lo que para entonces era un potrero, lo que hizo de esta construcción, un evento vanguardista frente a la arquitectura que se ejercía en el momento. Usando la técnica de tapia pisada y yeso, la casa se convirtió en la construcción con la fachada más bella de la Medellín, título otorgado por el concejo municipal en 1919. Dicha manifestación de estética y arte, la zona donde se construyo la casa, se convirtió en uno de los sitios predilectos de la élite paisa conformando lo que hoy se conoce como el barrio Prado. Para 1988, después de que la casa funcionó como un hogar tradicional, la construcción fue adquirida por Carlos Mario Aguirre, un humorista antioqueño que venía logrando imponerse dentro de los artistas paisas. Posteriormente, gracias a que la casa fue declarada como un bien cultural, arquitectónico, histórico y urbanístico de la ciudad, se logro reformar, manteniendo su aspecto italiano, pero con ciertos toques modernistas en su pintura. Fue así, que la casa Medina se convirtió en la casa del Águila Descalza, nombre del grupo teatral que hoy es liderado por Carlos Aguirre y Cristina Toro y ha albergado a más de 380 mil personas que han asistido a los diferentes montajes teatrales.
El 9 de mayo de 1902, el Ministerio de Instrucción Pública autorizó establecer una “Comisión de Historia y Antigüedades Patrias”, entidad que fue el germen de la Academia de Historia y Antigüedades Colombianas, que luego se denominó Academia Colombiana de Historia.
Desde su fundación, la Academia ha trabajado en lo relacionado con la conservación del patrimonio histórico nacional, divulgación de la historia patria, rescate, reevaluación y exaltación de los grandes valores de la nacionalidad, y representación de Colombia dentro y fuera del país. De igual manera se ha encargado de fomentar la enseñanza de la historia, publicar más de 500 libros escritos por sus miembros y un boletín que lleva más de 812 ediciones, de 1902 hasta 2002.
Ha apoyado la creación de museos, así como la organización de congresos de historia, celebración de centenarios de grandes hombres y de ciudades, y la creación de academias departamentales y centros de historia. Al año siguiente de su creación, la Academia se propuso fomentar la creación de academias departamentales y centros de historia, que pronto empezaron a organizarse en las capitales de Departamento y principales ciudades.
De los muchos que se crearon, unos cuantos no pudieron subsistir, pero hoy están registradas 24 academias departamentales, una distrital y unos 20 centros de historia, que en su ámbito han cumplido una valiosa labor, destacándose en primer término la Academia de Historia de Antioquia -fundada el 2 de diciembre de 1903-, y las de Cartagena, Santander, Norte de Santander, Nariño, Boyacá, Huila, Cauca, Valle del Cauca y Cundinamarca. De los centros de historia, el primero fue creado en Tunja el 9 de abril de 1905, hoy convertido en Academia.
Casi todos tienen su boletín o revista, y han publicado numerosas obras sobre el respectivo departamento, de extraordinaria importancia, que sumadas a las de la Academia Nacional constituyen un verdadero monumento bibliográfico.
Fuente: Sistema Nacional de Información Cultural - SINIC
Por esta razón, bibliotecas, museos, casas de cultura, y sedes de administración pública, ocupan la mayoría de los espacios antiguos que se conservan gran parte del territorio colombiano, integrando el significado histórico con los entes que actualmente conforman los ejes culturales, artísticos y políticos de la Nación.


